El tema es el siguiente. Tengo el presentimiento de que ha caído sobre mi una especie de maldición. Mala racha. Mala suerte. Que las leyes de la probabilidad se han roto (o se han flexionado o simplemente se hicieron las boludas en cuanto a mi respecta). Es que, hace más de cinco meses que no puedo organizar un puto partido de padel. Y lo he intentado eh? Con los compañeros de la facultad, con amigos de internet, con gente del trabajo, con gente de mi ciudad natal... en canchas pagas, en lugares clandestinos y en horarios diversos. Partidos de a cuatro (como debieran ser), de a tres o de a dos. Siempre hubo una complicación que hizo que todo se cancelara y me dejara con mis pantaloncitos de padel, mis zapatillas Fila (que son un número más grande) y mi paleta Dunlop, decepcionado.
Y hay más: ayer estaba mirando las semifinales del Abierto de Australia, ¿no? Me levanté cinco y media de la mañana (serían las siete y media pm en Melbourne), me hice un café, me senté frente al televisor. El primer set pasó volando tanto por la efectividad del revés paralelo de Nalbandian como por el hecho de que me quedaba dormido cada game y medio. El segundo fue emocionante: David llegó a estar 5 a 1 arriba contra Baghdatis y el chipriota logró igualar 5 a 5. ¡Maldito sinvergüenza! Por suerte lo quebró al mocoso y se quedó con el set. Después ya nada saldría bien. El chipriota (¿quéeee?) ganó los otros dos sets y cuando estaban creo que 2 iguales en el quinto, se va la imagen. Se interrumpe el servicio de cable. Genial! cuatro horas mirando un partido para nada. Me fui a acostar (serían las nueve y pico de la mañana). Cuando me levanto David había perdido las semis.
Hay más ejemplos, pero me aburrí. Seguramente seguirán surgiendo y los voy a seguir relatando. Y si no los invento, porque peor que estar maldito es estar semi-maldito y que la mala racha termine cuando uno empieza a denunciarna.
¿Tendrá que ver con la bruja de porcelana que me regaló mi tío para decorar el departamento al que me acabo de mudar? ¿Será por la alineación de los planetas? ¿El ying-yang? ¿El karma? ¿Habré hecho algo malo en mis vidas pasadas? ¿O será simplemente la sucesión de una serie de eventos poco probables? Quién sabe.

Baghdatis está jugando muy bien y por lo tanto se merece el lugar que alcanzó
— David Nalbandian
No hay comentarios.:
Publicar un comentario